jueves, agosto 14, 2008

la vibración del hielo

Por cortesía de José María Cumbreño y Antonio Reseco, los generosos impulsores de Littera Libros, que hace cosa de un año y medio me hicieron una invitación en forma de libro. Es un poco ridículo aprovechar este espacio para hacerse publicidad a uno mismo, pero también sería mezquino (y bastante incomprensible) no difundir en lo posible una iniciativa en la que ellos han invertido tiempo, fuerzas y dinero. Aunque lo hermoso del proyecto sea, precisamente, su modestia, su corto radio comercial, la casi gratuidad de un esfuerzo que ahora ha fructificado alegrándome el verano.

La explicación a este galimatías, aquí.

4 comentarios:

luna dijo...

Ahora me voy a la playa. Lejos de todo hielo. Contemplaré la vibración de las olas. Y volveré a este mundo a leerte.
Felicidades y un beso.

Moon.

Jordi Doce dijo...

Es lo mejor que puedes hacer. Disfrutar del sol, de la playa, lejos por un tiempo de esas palabras que nos acercan al mundo a la vez que nos alejan de él. Gracias por tu cercanía, ah, y felicidades por tu hermosa página. Un beso

Miguel A. Lama dijo...

Querido Jordi:
El otro día me dejó José María Cumbreño en un sobre tu libro. Lo he leído y ha sido una gratísima lectura en estos días de agosto (Ojo, no confundas con eso que algunos llaman "lectura de verano") Felicidades, y gracias.

Jordi Doce dijo...

Gracias a ti, querido Miguel Ángel. Me alegro mucho que el libro haya caído en tus manos y que te haya acompañado un poco estos días de agosto. La verdad es que el anuncio del libro contradice del todo mi relación con este libro, que es algo casi íntimo, familiar, para ese puñado de lectores que pueden leerte desde la complicidad y la cercanía, como has hecho tú. Un abrazo, y feliz final de agosto...