viernes, agosto 19, 2011

regreso


Es curioso cómo me dejo llevar por la inercia de cada etapa. El silencio llama al silencio, pero esta bitácora lleva abandonada demasiado tiempo y es preciso recuperar la tensión perdida. Tengo los dedos oxidados y la mente cubierta por una fina capa de arena (¿o era al revés?), así que toca incorporarse y echar a correr de nuevo por esta playa virtual…

Entretanto, algunos amigos han tenido la gentileza de sacar a mis perros de paseo: así Miguel Ángel Lama en su bitácora Pura tura, y el poeta José Luis Zerón Huguet en el diario digital Minuto cero. Tanto como su generosidad, me conmueve la cercanía cómplice desde la que leen el libro: esa capacidad para saber de dónde viene el impulso de escritura, qué la mueve. Una vez más, gracias.

Si nada lo impide, esta bitácora recupera desde hoy mismo su ritmo habitual. Se avecinan rutinas mucho menos agradables y hay que estar bien pertrechado de palabras y compañías reparadoras. Cuento, eso sí, con que el sol de verano siga acompañándonos muchos días…
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3 comentarios:

Índigo dijo...

Seguro que sí. Volverán las palabras a adoquinar el silencio y aunque el otoño dore la piel, se mantendrá la calidez de ese sol de verano y esa arena de la infancia. Welcome back.

Jordi Doce dijo...

Mil gracias por tu compañía, Índigo. Y muy feliz fin de agosto! J12

Cassioppeaboreal dijo...

Buena cosa saberte de regreso!
Ya mismo emprendo el paseo, añorado, por tu playa.
Desde el frío Sur,
Gabriela.