lunes, noviembre 13, 2006

triple convocatoria

Sólo unas líneas para recordaros que este miércoles, a las ocho de la tarde, en la Sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes de Madrid, tendrá lugar una lectura de poemas protagonizada por Juan Malpartida (Marbella, 1956) y Julio Trujillo (México DF, 1968). La propuesta inicial era tener entre nosotros a Tomás Segovia, pero el poeta anda en México, convaleciente de complicaciones postoperatorias, y se nos ocurrió llamar a Julio, excelente poeta y ahora director de la edición española de Letras Libres, para que nos acompañara en la mesa en el acto de leer, a modo de recuerdo y homenaje, algunos poemas escogidos de Tomás Segovia. No será lo mismo, obviamente, que tener al propio Tomás en persona, pero trataremos de hacer honor a su palabra. Y, después de esa lectura, será el turno de Juan Malpartida de leernos una selección de sus poemas.

Y el jueves a las ocho, también en el Círculo de Bellas Artes, pero en la sala María Zambrano, la escritora Olvido García Valdés (Santianes de Pravia, Asturias, 1950) nos hablará de su traducción de la poesía de las escrituras rusas Anna Ajmátova (en la foto) y Marina Tsvetáieva, trabajo realizado en colaboración con Monika Zgustova que vio la luz el año pasado en una bella edición de Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg.

Finalmente, el sábado a las doce y media, en la Librería Central del Museo Reina Sofía, Luis Muñoz y un servidor presentaremos Extracción de la piedra de la cordura (DVD Ediciones, 2006), último libro hasta la fecha de Martín López-Vega.

En fin, que se ha juntado todo esta semana. Para tomar aliento y hacer boca, copio aquí un breve fragmento de «Réquiem», de Anna Ajmátova, en la gran traducción de Olvido y Monika Zgustova.


LA SENTENCIA

Cayó la palabra de piedra
en mi pecho aún vivo.
No es grave, estaba preparada,
posiblemente me acostumbraré.

Hoy tengo mucho, mucho que hacer:
he de matar la memoria,
volver de piedra el corazón,
he de aprender a vivir de nuevo.

Y si no... El cálido rumor del verano
es una fiesta tras la ventana.
Desde hace un tiempo tenía el presagio:
un día claro y la casa vacía.