miércoles, octubre 19, 2011

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No te ensañes conmigo, no niegues mi existencia a toda costa… Te expones a que resucite.



Todos se apartan a la vez, y entonces él despierta.



Seguiré leyendo mientras me quede vida, declara, entre jovial y retador. Sí, muy bien, pero ¿cuántos libros seguirán leyéndole durante ese tiempo?

2 comentarios:

Alfredo J. Ramos dijo...

Leer o ser leído, esa es la (e)lección...

Índigo dijo...

Confieso que hace tiempo que no (les) leo...