lunes, septiembre 10, 2012

2 contiendas


El enemigo de su enemigo es también su enemigo. Está orgulloso de sus odios y no admite competidores.


Son sus elogios. Acéptalos sin más y deja los matices para otro. Corres el riesgo de insultarle.

2 comentarios:

Ángel Muñoz dijo...

me gustan tus contiendas, Jordi. Me las llevo a mi blog.

Índigo dijo...

¡Y a mí que no me gustan nada los conflictos ni los enemigos ni las contiendas!