sábado, septiembre 29, 2012

i heard it through the grapevine

  
Son tres y hablan a voces, salpicando el diálogo con insultos cariñosos mientras esperan al pie de un cruce. De pronto, oímos a uno decir: «En Madrid, ahora, los saurios se venden como caramelos». Por su mezcla perfecta de disparate y sequedad realista, la frase nos recuerda esta otra que oyó por azar un amigo poeta: «En Madrid es más fácil conseguir un león que un enano».

1 comentario:

Índigo dijo...

Pasear, escuchando a los viandantes y dejando a un lado los cascos, tiene sus recompensas.

Abrazo, J.