miércoles, julio 13, 2016

entrevista en quimera



 


El escritor Álex Chico pasó por casa hace unos meses, creo que hacia mediados de diciembre, y me interrogó largo y tendido delante de una grabadora. El resultado, después de pasar por el filtro de la transcripción, la edición sintética y hasta un poquito de reescritura, ve la luz en el número doble de verano de la revista Quimera (el título, «El poema es un apagar el mundo para encender la memoria», es en realidad una variación sobre un viejo verso de mi libro Lección de permanencia). A punto estuvo de perderse (la entrevista, aclaro), porque esa misma noche Álex se dejó la mochila con sus libros, cuaderno y grabadora en el maletero de un taxi. No diré cómo logró recuperarla, porque eso lo cuenta él mismo con mucha gracia en la introducción de nuestra charla. Por lo demás, me alegra coincidir en sus páginas con las entrevistas a Jordi Gracia, Érika Martínez y Francisco Fuster, y con los poemas inéditos de Ana Gorría, entre otros contenidos de un número más que recomendable. La existencia de Quimera tiene mucho de milagroso, pero esa renovación periódica en manos de gente joven llena de ideas y entusiasmo ha sido como un seguro de vida: para empezar, ha evitado su anquilosamiento y permite que siga siendo un buen observatorio crítico desde el que mirar el presente, el aquí y ahora, de la creación literaria.