martes, diciembre 08, 2009

cummings / poema


Creo que nunca traduciré la poesía de e. e. cummings de manera ordenada o sistemática. Como mucho, un poema de vez en cuando, como un regalo que uno se hace por sorpresa, un capricho. Su encanto, al menos para mí, reside precisamente en el carácter imprevisible de su escritura, en su libertad suprema, capaz de tocar todos los asuntos y convertirlos, por efecto de su chisporroteo verbal, en fragmentos de una constelación luminosa, asteroides que cruzan el cielo de la página y estallan entre los ojos. Lo que aprecio de cummings, en última instancia, es su capacidad para tocar asuntos que la vanguardia parecía haber desdeñado o desatendido (el amor, el deseo, las ondas sísmicas del tacto y la pasión erótica) y darles siempre una nueva vuelta de tuerca, un tratamiento que nunca es previsible o sentimental, aunque beba directamente de la poesía clásica, de Catulo a Whitman pasando por Shakespeare. Como Whitman, cummings es un norteamericano al que no le asustan el cuerpo ni sus festejos íntimos: pies, manos, dedos, labios, ojos, brazos y piernas comparecen una y otra vez, magnificados por la cercanía erótica, en esta celebración vital de la que el poeta destierra todo asomo de culpa, de inquietud. Aquí no hay pecado, sólo la imagen de una inocencia que pasa de largo ante las aduanas del intelecto y planta sus tiendas, como hacía Blake, en el territorio de los sentidos y la alegría física, pues, como se dice en este poema, «aunque… la vida no sea,no dejará de dar besos».



Tus dedos hacen flores tempranas

Tus dedos hacen flores tempranas
de cualquier cosa.
tu cabello las horas aman sobre todo:
suavidad que
canta,diciendo
(aunque amor sea un día)
no temas, saldremos de cortejo.

tus blanquísimos pies flamantes se extravían.
Siempre tus
ojos humedecidos juegan a darse besos,
cuya extrañeza mucho
dice;cantando
(aunque amor sea un día)
¿a qué muchacha traes flores?

Ser tus labios es algo dulce
y pequeño.
Muerte, te llamo rica más que cualquier deseo
si esto atrapas
perdiendo lo demás
(aunque amor sea un día
y la vida no sea,no dejará de dar besos).


Trad. J. D.


El original, aquí.

5 comentarios:

El fotógrafo dijo...

Todavía quedan viejos nazis entre nosotros. ¿Quieres conocer a uno? http://opalazon.blogspot.com

Anónimo dijo...

Siempre que puedo acudo a él, "Tulips & Chimneys", "Xaire", etc. Tengo unas ganas terribles de hincarle el diente a sus "Six non-lectures", "Eimi" (que por fortuna se ha reeditado recientemente), "The Enormous Room",...
Me ha gustado mucho tu traducción.

Mario

Anónimo dijo...

Muchas gracias Jordi,

debes ser el hombre más afortunado del mundo, dónde los demás ven trabajo, tú te das un capricho...

Excelente traducción.

Abrazotes

E

Juan Antonio Millón dijo...

Estimado Jordi, gracias por tu excelente traducción de cummings. Recuerdo con nostalgia las traducciones que hiciera Alfonso Canales. Por cierto, no sé si conoces la traducción que hizo del mismo poema de e.e.cummings, el poeta ibicenco en lengua catalana -maginíficamente traducido al castellano por Antonio Colinas-, Marià Villangómez. Lo transcribo. Un abrazo.

"Fan els teus dits flors
[primerenques
de tot. Els teus cabells
és el que estimem més les hores,
una suavitat
que canta i diu
(encara que l’amor sols dura un
[dia):
No tinguis por, ens espera el maig.

Vaguen, fràgils, els teus
[blanquíssims peus.
Sempre els teus ulls humits
estan jugant a besos,
llur estranyesa ens diu
moltes coses, cantant
(encara que l’amor sols dura un dia):
A quina noia portes flors?

-És una cosa, ésser els teus
[llavis,
dolça i petita.
Et diré rica, Mort, enllà de tot desig,
si d’això t’apoderes,
tot i perdre la resta.
(Encara que l’amor sols dura un dia
i és la vida no-res, no acabaran
[els besos)."

Jordi Doce dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios, Mario, E. y JA Millón. No conocía la traducción catalana de Marià Villangómez: es espléndida. Gracias por compartirla con nosotros.

Abrazo general y agradecido, J12