miércoles, diciembre 21, 2011

gil o gila

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Cosas del espacio virtual. Como un personaje de cuento de navidad de Dickens, un momento sentí que viajaba al DF, a la casa de mi admirado Zaidenwerg, para dejarle un poema de Geoffrey Hill (esa maravilla que abre su Poesía completa con el oportuno título de «Génesis»), y al siguiente que Marcos Canteli, director de la revista 7 de 7, picaba en la puerta y me dejaba un sobre con la lúcida reseña que Pilar Martín Gila ha escrito sobre Perros en la playa. A todos, gracias. Estos gestos de complicidad son como faroles que van iluminando el camino del final de año.

Ah, el original (memorable, deslumbrante) del poema de Hill se puede leer aquí.
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2 comentarios:

ana dijo...

:-)
regalos.

Anónimo dijo...

Estimado Jordi, tal como lo dices:"cosa del espacio virtual". Y gracias a la gentileza de E.Zaidenwerg,por haberlo colocado en su blog, , el poema de Hill con tu impecable traducción, ha dado varias vueltas en la Argentina.
Muchas gracias y Feliz Navidad!
Saludos!!

Amalia Mercedes Abaria