martes, mayo 12, 2009

plegaria


Río del corazón, deja mi cuerpo
y enhébrate a la tierra,
da nombre a las regiones que no he de atravesar,
sacia la sed de las mujeres con las que sueño.
Río incesante, funda ciudades míticas
y fluye bajo puentes que la peste asedió,
toldos de mercaderes y pícaros sin suerte.
Lame los pergaminos, tiembla entre líneas,
alumbra las pupilas de severos doctores.
Que los niños tiznados te frecuenten
y las sirvientas te confíen su desamparo.
Río del corazón, puebla la tierra, puebla los tiempos,
háblanos sin descanso del vivir y el morir.

18 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Jordi, es precioso. "Sacia la sed de las mujeres con las que sueño". Qué verso memorable. Gracias y un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Sugerente letanía que incide en una de las metáforas básicas (la vida como un río) dándole un marcado carácter cordial (y aventurero). La foto, ¿es tuya? ¿A qué río y ciudad corresponde? Me parece también muy sugerente.

Jordi Doce dijo...

Muchas gracias, Juan Manuel, Alfredo. Sí, yo también disfruté con ese verso, apareció pronto y es de los que te ayuda a tener fe en lo que estás escribiendo.

Y no, la foto no es mía (nunca son mías: soy mal fotógrafo), es del Arno a su paso por Florencia y tiene que ver con esa referencia a los puentes llenos de toldos de mercaderes...

Por cierto, he cambiado el comienzo del poema, creo que ahora queda mejor, más rápido y claro. Abrazo, J12

José Luis Gómez Toré dijo...

Un hermoso poema...
Enhorabuena por tu nueva publicación, por la traducción de Blake.

Bruno Mesa dijo...

Comparto tu plegaria y su belleza, Jordi.

Buena parte de la mejor poesía es un ruego, una oración.

Enhorabuena.

Sergio dijo...

De acuerdo con todos, precioso poema.

Un saludo.

Jordi Doce dijo...

Gracias, José Luis, por tus buenos deseos blakeanos. Y gracias, Bruno y Sergio, me alegra mucho que os haya gustado y que hayáis querido compartirlo conmigo. Estoy contigo, Bruno, en que todo poema tiene algo de plegaria--también de carta a alguien que somos en otro tiempo, pasado, futuro o incluso presente. Abrazo J12

Diarios de Rayuela dijo...

Muy bello, Jordi.

juan carlos gómez rodríguez dijo...

El río,mítico observados de la vida y la muerte. Me gusta el fluir del poema, como el del río al que canta. Felicidades
juanca

Jordi Doce dijo...

Gracias, José y Juan Carlos, que me escribís desde la misma ciudad, la que sigue siendo mía. Me alegra mucho que os guste. Un abrazo; j12

Sala de Arte Jun dijo...

Buen poema,Hermano mío. No digo más. Ya te diré el resto en la Isla Lejana.

P.

Sala de Arte Jun dijo...

Queridísimo Hermano mío, buen poema, sí. Veo tu transformación hacia los astros mentales con tanta claridad como que estoy aquí, en la lejana Isla de Hierro. Me iré contento hoy al trabajo, tras haberte leído.

Tuyo
P.

Jordi Doce dijo...

Ay, Paquillo mío, que alegría verte por aquí, y saber que te ha gustado el poema. Cuida la isla por mí hasta que llegue. Y dale recuerdos a Cardoso Jun. Abrazo grande, J12

Cassioppeaboreal dijo...

El poema es tan bello...que nada puedo decirte más que gracias por permitirme su lectura.
Me ha emocionado en lo profundo.
Como siempre, desde Córdoba, Argentina...
Gabriela

Jordi Doce dijo...

Hola, Gabriela, bienvenida de nuevo, y mil gracias por tus palabras. Eres muy generosa. Abrazo, j12

Anónimo dijo...

Disculpe que me meta donde no me llaman, y encima enmascarado por el anonimato. Su poema es hermoso, sin duda. Pero mejoraría, entiendo, con algunos retoques. Por ejemplo, el verso final resulta demasiado evidente o previsible, y los verbos en infinitivo sustantivado le dan un aire algo torpe, poco meditado, más aún si se tiene en cuenta el léxico tan preciso y "nuevo" que ha ido llevando todo el poema hasta ese final. No se arreglaría con "de la vida y la muerte", aunque esto suena mejor. Terminar de un modo menos declarativo quizá...

Disculpe otra vez mi atrevimiento. No escribo esto para que aparezca. Le saludo con respeto y admiración.

Jordi Doce dijo...

Gracias, anónimo, no tiene de qué disculparse. Su comentario es perspicaz y me hace volver sobre esos versos finales. La idea era subrayar la dimensión temporal, vivida, de ese vivir y ese morir que nos constituyen--de ahí el infinitivo, que me parecía preferible y mucho más dinámico que los sustantivos. Además, terminar con "de la vida y la muerte" le daría al poema un aire demasiado sentencioso que quería evitar (además, y esto es un detalle menor, me obligaría a cambiar el final del verso: "pícaros sin suerte"). El uso del infinitivo rima, simbólicamente, con el movimiento del río, el fluir de las aguas, el hecho de que la vida y la muerte es esto que nos está pasando en presente, aquí y ahora, el vivir y el morir.

Gracias en cualquier caso por su consejo. Saludos, J12

Anónimo dijo...

Claro, claro: ya le digo que esa no sería mejor solución, a pesar de su eufonía, y además no tanto por la lejana "suerte" como por la asonancia más próxima con "frecuente". Me gusta su apelación a la rima simbólica, y la comprendo. Con todo...

Muchas gracias por su conmentario y por el tono, que es el de un poeta consciente y verdadero. saludos.