martes, octubre 12, 2010

desde fuera

Un buen amigo, hispanista extranjero, regresa de hacer un estudio de campo sobre la joven o nueva o última poesía española. Le pregunto cuál es su impresión general, con qué se queda después de tanta charla: «Mi impresión -dice, con algo de perplejidad en la sonrisa- es que, salvo excepciones, los poetas jóvenes en España quieren ser todos novelistas».
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10 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

Je, je. Muy cierto. Falta oído musical.
un saludo.

Francisco Espada dijo...

En mi humilde opinión, todos estamos contaminados por la cultura del "pelotazo"; nuestros jóvenes autores sueñan más en tener que en ser.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Es que ser poeta sigue siendo un capricho de outsider, digamos, una especie de querencia por lo etéreo, por lo oculto, por lo misterioso. La novela es sólida, es visible, es de una evidencia insoslayable. Y vende, sobre todo vende. Y quien escribe, se deja querer por las ventas. Cómo no. Falta también lo que dice José Antonio muy certeramente: oído musical.

Ada dijo...

Creo que a parte de querer vender y del oído musical, existe la creencia de que en poesía todo vale. No hay una hoz que pula y rasgue, todo entra en este nuevo movimiento en el que los poemas parecen narraciones razonadas y con final cerrado. Para mí se ha perdido el misterio y se olvida cómo descubrirlo.
Saludos

oscar curieses dijo...

no estoy para nada de acuerdo y tampoco sé a qué se refiere con "joven". hay mucha gente escribiendo que está haciendo cosas maravillosas. y tampoco pasa nada por querer ser novelista o escribir novela. otro asunto es que los poemas sean prosaicos o "noveleros" y que la poesía sea previsible. pero no hay imperativos para escribir, sólo los que nosotros elegimos. no doy una lista porque son demasiados los autores, pero los jóvenes tienen talento,tanto como el de muchos que les precedieron.

Jordi Doce dijo...

No creo que debas sentirte aludido, Óscar. Por lo demás, las generalizaciones son siempre injustas y algo necias, pero hay que tomarlas como punto de partida, no como una conclusión ni mucho menos.

¿Y quién dijo que esta descripción fuera peyorativa?

Abrazo, j12

oscar curieses dijo...

querido jordi:

no, no es tanto por mí. sino porque creo que en españa se está haciendo una poesía excelente, muy variada, y hay muchos jóvenes que trabajan en serio, no para ser famosos sino porque realmente creen en lo que hacen y sacrifican muchas cosas. todos sabemos lo duro que es escribir poesía, lo es para los mayores y los pequeños. daré sólo dos ejemplos: chús arellano e ignacio miranda (pero hay muchos, de verdad) que sistemáticamente se han negado a publicar, aunque hayan tenido oportunidades para ello, porque no creían en el enchufe ni el pelotazo. para muchos "no todo vale", creo que para la mayoría; lo que sucede que es más fácil ser conocido y sonar si te pliegas a determinadas cosas, que si te posicionas.
disculpad que sea tan pasional en esto.
un abrazo a todos.

Jordi Doce dijo...

Tienes mucha razón, Óscar. Casi me arrepiento de haber colgado esta entrada, que sólo quería ser un poco humorística, como una piedra risueña que nos hace tropezar un instante, arrancándonos de la inercia.

Quizá mi amigo hispanista se refería a una tendencia que creía detectar en mucha poesía reciente: el cuento por encima del canto, cierta narratividad fragmentaria y elíptica que no termina de engastarse en una firme conciencia rítmica. Por lo demás, yo no lo veo como algo malo. Me encanta la mezcla de géneros, el hibridaje, el movernos en las fronteras entre distintas formas de escritura.

Por cierto: en esta bitácora nadie pide disculpas por hablar de algo con pasión.

Fuerte abrazo, j12

José Luis Gómez Toré dijo...

Como toda frase ingeniosa, tiene algo de injusto si se toma en sentido literal, pero, junto a envidiables ejemplos de gente que se toma muy en serio la poesía, como los que señala Óscar (ejemplos además, sobre todo, en el caso de Chus, en los que tomarse la escritura en serio no es incompatible con tomársela con humor), no faltan tampoco ejemplos de lo contrario, de quienes, a fuerza de fingir que no les importa demasiado la poesía, han acabado por creérselo. Los grandes poetas del XX han sabido caminar sobre el frágil equilibrio entre la sana desconfianza hacia la palabra poética y la fe necesaria en el oficio. Para quienes desprecian (porque ignoran) ese equilibrio, la frase, en su exageración e incluso en su evidente injusticia, quizá no esté de más.

Jordi Doce dijo...

No se puede decir mejor ni con más exactitud, José Luis. Gracias, y un abrazo, J12