Déjalo estar. Aunque sólo le
trajeras un vaso de agua, se las arreglaría para terminar ahogándose.
Cada vez que bosteza sale
despedido hacia atrás.
Hasta que un día, como del
vientre de una ballena, el mundo nos expulsa.
BITÁCORA DE JORDI DOCE. Autor de los poemarios Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000), Otras lunas (DVD, 2002) y Gran angular (DVD, 2005), en prosa he publicado Hormigas blancas, Imán y desafío, Curvas de nivel, La ciudad consciente y Perros en la playa. Además de traducir la poesía de W. H. Auden, William Blake, Anne Carson, T. S. Eliot, Ted Hughes, Charles Simic y Charles Tomlinson, entre otros, actualmente coordino el área de poesía de Hotel Kafka.

3 comentarios:
Qué bueno! Y qué bien traída la portada de ese disco del rey carmesí en su versión ochentera. Me has hecho volver a escucharlo.
Abrazo.
... la tríada del rey carmesí,como dice Juan Manuel, y también un trío de jotas... bíblico: Jeremías con su lamento interminable (1), Jonás y su ballena obvia (3) y, en cuanto al proyectil bostezo intermedio (2), aunque más trabajosamente, podría pensarse en el mismisimo Jehová que, para remediar su aburrimiento en el Edén, decidió crear al hombre... y a la mujer (¿la pareja perfecta?). En todo caso, un buena jugada, Jordi ;-)
Queridos: Sí, el rey carmesí, en su versión elegante industrial minimalista de los ochenta. Alfredo, te has hecho un trabajo de interpretación basado en la J que ya quisiera derrida--me ha impresionado!
Gracias, y abrazo, j12
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