domingo, febrero 15, 2009

coto de lectura

Estas fiestas lectoras en las que nos enfangamos cada cierto tiempo son como bandas de peces o vetas de mineral que surgen milagrosamente y nos abruman con su fácil fecundidad, densas y dilatadas como simas abisales de las que todo mana sin esfuerzo. Las ganancias se acumulan y ni siquiera nos vemos forzados a hacer provisión; sencillamente no damos abasto. Leemos de manera compulsiva, a deshoras, desbaratando las obligaciones diarias, saltándonos comidas y tareas pendientes, absortos en un placer algo febril, un placer egoísta y decididamente exclusivo del que echaremos mano durante días e incluso semanas. No es sólo la ligereza con que todo se nos ofrece, como sin esfuerzo, es también la gratuidad, el desinterés del acto mismo de la lectura lo que nos conmueve y renueva. Salimos de esas horas un poco mareados, incorporándonos al flujo de la rutina como quien pisa tierra firme. Pero mucho después seguimos sintiendo el vaivén del agua en nuestros oídos, en nuestra sangre.

6 comentarios:

José Luis Gómez Toré dijo...

Un texto muy hermoso y en el que uno se reconoce fácilmente... Resulta extraño y a la vez fascinante cómo nos adentramos en ese coto de lectura, en esa cacería incruenta cuya única presa (como escribía Giordano Bruno sobre Acteón) tal vez sólo seamos nosotros mismos.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Muy interesante somos cazadores cazados , un beso

Cassioppeaboreal dijo...

Como acertadamente han dicho en uno de los comentarios previos, es imposible no reconocerse en el texto!
A veces pienso que leo, como otros fuman, beben o apuestan a las carreras...leo porque el placer es inmenso, pero también porque es inevitable.
Celebro el día que ingresé en la red para buscar traducciones al español de la poesía de Kunze, y me encontré con tu estupendo y generoso blog.
Gracias y más gracias,
Gabriela.

mc dijo...

me encantó, dan ganas de irse a ese coto enseguida y desaparecer un rato

Jordi Doce dijo...

Gracias a vuestros comentarios mi fiesta de lectura es un poco menos egoísta. Bueno el recuerdo de Acteón, José Luis, ¿conoces la iconografía de Klossowski al respecto?

Qué bueno tenerte por aquí, casiopea, y Verónica, gracias por el vínculo con el "Entre dos aguas" de Paco de Lucía. Suena impresionante. Abrazo, j12

Jordi Doce dijo...

gracias, mc, si no siempre nos queda el Muro en Gijón...
Abrazo j12