martes, febrero 17, 2009

a ticket to ride

Ayer por la tarde, en el autobús, aquella mujer que hablaba por teléfono, ofreciendo palabras de consuelo y ayuda a su amiga con voz resonante, paseándose de una esquina a otra hasta que todos sentimos su presencia en forma de empujones y bufidos impacientes. Su grosería, en fin, que no era sino una puesta en escena, el modo de hacernos partícipes de su delicadeza de consejera y pañuelo de lágrimas.

3 comentarios:

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Para algunas personas la escenificación es tan importante como la ayuda o el consuelo que pueden brindar , un beso me gustó

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

A veces , para algunas personas ,la escenificación es tan importante como la ayuda o el consuelo que ofrecen , me gustó , un beso

Jordi Doce dijo...

Toda la razón, Verónica. Exactamente eso mismo pensé en su momento--la anécdota es rigurosamente real. Beso, J12