viernes, enero 02, 2009

ah look at all the lonely people

Nadie le esperaba en ningún sitio, pero caminaba siempre con prisa, con aire apurado, como si algo o alguien necesitara de su presencia en la otra punta de la ciudad. Así disimulaba su soledad, así la iba consumiendo lentamente. Pero algo le delataba: un quiebro estrábico en el rabillo del ojo, un paso caprichoso o fuera de compás, la sonrisa abstraída de quien ha visto algo y sólo se tiene a sí mismo para compartirlo; enfilaba siempre el camino de un adoquín suelto o del charco más suntuoso para sortearlo en el último momento.

3 comentarios:

Cassioppeaboreal dijo...

PASANDO EN LIMPIO EL MATERIAL (Víctor Casaus)

No dejaré que la tristeza pague mi tabaco "Virginia"
Bertolt Brecht



Aunque desde siempre no fumo
hice mío aquel consejo del maestro
y así pasaron peripecias y truenos
susurros y escándalos
Yo hice causa común con el consejo
apreté el paso
apreté el cuello de estos años
amé
me amaron de manera habitual
quiero decir eternamente
Ahora mientras navego
conservo la mirada encontrada
el paso firme
y a veces escribo textos
donde declaro que no he dejado sitio
disponible para la tristeza
que no apagó mi fuego
durante todos estos años

Lo escribo lo digo así en medio de la noche
de este día
pongo acentos reviso el material
lo paso en limpio
y
considerablemente orgulloso de la cita
y de mí mismo
leo
y releo
y firmo
firme
y
feliz
esta declaración de principios
de año que comienza


Siempre, en cada nuevo año -y en montón de otras ocasiones, en verdad-, recuerdo este poema de Víctor Casaus, que me ayuda a no permitir que se apague mi tabaco.

Es claro que puede estarse MUY solo, aún cuando alguien (o muchos), te aguarden al otro lado de la ciudad, en la habitación contigua o, aún, en la cama compartida.

Por un buen 2009!
Gabriela.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Siempre es un placer encontrar sitios donde la literatura se abre paso entre adoquines sueltos y ciudades vacías.
Te deseo un nuevo año lleno de ilusiones e inspiración.

Jordi Doce dijo...

y siempre es un placer recibiros. Casiopea, no dejes de compartir tus poemas, no conocía Casaus--buen descubrimiento. saludos