martes, septiembre 22, 2009

tomlinson / sobre manhattan


Vuelvo a Charles Tomlinson, una vez más. Un viejo poema de Notes from New York and Other Poems (1984) que he vuelto a releer aprovechando la publicación de su Poesía completa. Ando estos días preparando una antología de textos sobre Nueva York para un amigo y me he tomado la libertad de abrirla con estos versos que, por razones obvias, no puedo dejar de asociar con las famosas fotos que Charles Ebbets tomó en los andamios de un rascacielos en construcción allá por el año 1932: la de los trabajadores dando cuenta de su almuerzo sobre una viga es muy célebre; menos conocida es la segunda, donde aparece el propio Ebbets en plena acción.

El texto es un ejemplo de la maestría constructiva, por así decirlo, de Tomlinson: cómo despliega y desplaza la idea gracias al hábil empleo del encabalgamiento, la combinación de versos largos y cortos, la ambigüedad medida de la sintaxis. En realidad, es como si la voz hablara apoyándose en esas mismas vigas de las que habla, como si caminara con infinita precaución sobre la estructura incipiente del poema. Un poema espigado y elegante como un rascacielos, aunque también, sin duda, mucho más habitable.



Sobre Manhattan

Allá arriba en el aire
entre los iroqueses: no:
no nacen
hechos a las alturas:
su paseo entre vigas
es un aprendizaje, al fin
algo aprendido
tan seguro como el instinto:
a sus pies
pueden mirar, impresa,
la gaceta de la ciudad
con un solo rasguño donde tres
columnas, allí levantadas,
muestran que el Parque es obra humana:
envuelto y acunado por
las distancias de catenaria
de puente sobre puente
este lugar es tan real
como si fuera imaginario: pero
desde donde se encuentran
hay que leer con atención:
pues poner
un pie en mal sito
es echar
más que un vistazo
y aunque
esta proximidad y esa distancia
no invitan a bailar, un baile
es lo que aguarda a nuestra mente
sobre Manhattan



Trad. J.D.

6 comentarios:

carlos maiques dijo...

Hola Jordi. No he podido evitar asociar una voz con otra. Cuando dices, que "en realidad, es como si la voz hablara apoyándose en esas mismas vigas de las que habla, como si caminara con infinita precaución sobre la estructura incipiente del poema. Un poema espigado y elegante como un rascacielos, aunque también, sin duda, mucho más habitable", he recordado los últimos discos de David Sylvian, Blemish y Manafon, y cómo fueron construidos. Qué buen poema, además. Un saludo.

Manafon, sus pequeños dioses metálicos:

http://www.youtube.com/watch?v=scBpZvXHP5g&feature=related

Jordi Doce dijo...

Gracias por tu comentario, Carlos, me emociona que recuerdes a David Sylvian en este contexto. Blemish y Manafon son dos discos realmente experimentales de Sylvian, muy poderosos, y las letras de Manafon, además, según pude saber por la entrevista que publicó el ABC hace un par de semanas, se han inspirado en los poemas del gran poeta galés R. S. Thomas: uno de los grandes, en sus mejores poemas a la altura de Hughes y de Heaney.

"Small metal gods" es una canción muy hermosa. Si puedes, escucha la remezcla que ha colgado en youtube un gran amigo mío, Modesto Muñiz, con quien sigo reuniéndome de vez en cuando para jammear un poco. Un abrazo,

http://www.youtube.com/watch?v=_MKkVjN_cpU

Óscar Santos Payán dijo...

Si se puede utilizar la palabra cojonudo la uso para el poema y para esa foto en cuclillas que desconocía. Gracias. Un abrazo

Jordi Doce dijo...

Se puede, se puede. Mil gracias por tu lectura, Óscar, y bienvenido de nuevo por aquí. Un abrazo, J12

Cassioppeaboreal dijo...

Juro que los últimos versos del poema, me generan vértigo. Lo juro.
Como siempre: gracias!
Gabriela.

carlos maiques dijo...

Algún día más tarde. Acabo de escuchar la versión de Modesto Muñiz, y realmente funciona. Es raro pensar que me parece más propia de la época de Dead Bees on a Cake, pero con tecnología actual en la producción. Además, me gusta como prescinde del concepto compositivo de Manafon, escarba, y encuentra un hueso épico en medio del áspero vacío de los pequeños dioses metálicos. Me gusta porque no me esperaba imaginar una remezcla así a partir de ese original. Ahora estoy escuchando el de Manafon, y desde luego que es distinto.

Por cierto, no sabía que hacías incursiones en jams...

(Where is my queen of hearts...there is nothing I regret...)

Es increíble que tanta gente conozca a Sylvian por apenas unos minutos de Darkest Dreaming en CSI pero es lógico; en ese contexto, eso "es", es casi un templo que se construye a cámara lenta mientras nos deja ver las vigas de casi todo ¿se nota que me gusta Samadhi Sound? Hay algo muy habitable en sus sonidos.

Un saludo y hasta otra.