Iba rastreando el recuadro de hierba con el periódico bajo el brazo y la camisa desabrochada, girando lentamente sobre sí mismo, buscando un sitio donde sentarse a leer con el mismo ansioso miramiento con que un perro escoge el árbol o la esquina más propicios donde hacer sus necesidades.
No aconsejarás.
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*Todos sufrimos las consecuencias de nuestros errores; todos quisiéramos no
haberlos cometido; pero casi ninguno aceptamos que nos los señalen ni
siquie...
Hace 5 horas

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