Envuelto
finalmente por el sueño, he cerrado los ojos y he dejado el libro abierto sobre
el vientre. Hacía años que no sentía el peso del papel en el cuerpo. Siempre
dejo la lectura a un lado, en el sofá o en la mesita de noche. Esta vez he
sentido con sorpresa –casi un sobresalto– el alivio protector del libro, su
tibieza. Y me he puesto a dormir con perfecta placidez.
El escritor uruguayo Martín Bentancor presenta novela en la librería Cien
Fuegos de París
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Para quienes estén en París, el jueves 28 de mayo, en la libreía Cien
Fuegos, de París, se presenta *El inglés*, una extraordinaria novela del
escritor...
Hace 18 minutos

1 comentario:
Así puede ser cuando se siente la calidez y el sosiego del libro.
Abrazo.
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