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miércoles, diciembre 03, 2008

lotofagando


Marta Agudo y Andrés Sánchez Robayna han escrito un par de textos muy generosos sobre mi poesía para el último número de El Lotófago, la revista virtual que el galerista Luis Burgos sostiene contra viento y marea (es decir, contra la tempestad de muchos brazos de la crisis, y más en el mundo del arte). Con los artículos van también un par de poemas antiguos y una brevísima selección de «hormigas blancas».

Si visitáis la página, no dejéis de pasearos (es decir, con tiempo por delante, con tranquilidad) por sus muchos artículos y comentarios sobre arte y literatura. La sección de números anteriores, en particular, es casi inagotable.

viernes, julio 06, 2007

lotófago

A quienes no la conozcáis todavía, os invito a explorar la revista virtual de arte y literatura El lotófago (bien por los ecos homérico y tennysoniano), hecha con muy buen criterio por Marta Agudo y Luis Burgos desde la galería de este último. Un proyecto que lleva algunos años rodando, pero que ahora comienza una nueva andadura con mayor énfasis en la crítica y la creación literarias. Sí, vista la sección de reseñas no puedo negar que son buenos amigos. Pero, en cualquier caso, la página bien vale la pena. Y atención a los dos últimos libros publicados por Luis Burgos: tanto el de Severo Sarduy como el de Eduardo Moga, cada uno en su clase, son espléndidos.

viernes, octubre 20, 2006

para el ojo que duerme


Ayer, mientras Rafael-José Díaz nos hablaba con la inteligencia y la sensibilidad que acostumbra sobre su trabajo de traducción de Philippe Jaccottet, se inauguraba en la Galería Luis Burgos la exposición del pintor vasco José Luis Zumeta. Y se presentaba, de paso, Para el ojo que duerme (El Lotófago), el libro que reúne su pintura y los poemas del escritor inglés Peter Redgrove. Del libro y de Redgrove ya hablé en una entrada anterior. Cuelgo ahora la portada y añado un segundo poema a modo de adelanto. El libro ha quedado estupendamente y comenzará a verse la semana que viene en las librerías de Madrid y Barcelona. Todos los que estéis interesados en el libro y no viváis en estas ciudades, podéis haceros con él llamando o escribiendo a la galería (91 7811 855 / luisburgos@art20xx.com).


Peter Redgrove

SEÑORA DEL APRENDIZAJE

Me torcí la muñeca al quitarle la falda; se movía con demasiada rapidez en la dirección contraria.
Capto las difíciles matemáticas de la topología porque conozco las curvas de nivel de su cadera.
Me instruyo en las secciones cónicas mirando la caída de su falda.
Los números trascendentales no son difíciles ya que por dentro es mucho mayor que por fuera.
Y en lo que respecta a la teología, ella siempre da buenas respuestas a mi pequeño dios.


(1973)

Versión de J. D.

sábado, septiembre 30, 2006

peter redgrove / el lotófago

Uno de los trabajos de traducción que mencionaba en mi anterior entrada es el nuevo libro de «El Lotófago», la colección de pintura y poesía que edita la galería madrileña Luis Burgos (amigo generoso que sabe y entiende más de poesía que muchos poetas que conozco). Después de los libros de James Schuyler, Olga Novo y Jenaro Talens, le toca al turno a una breve antología del poeta inglés Peter Redgrove (1932-2003), en la foto. Amigo y contemporáneo de Ted Hughes y Sylvia Plath, Redgrove puso color y extravagancia a la poesía británica en un momento en que Larkin y Hughes, cada uno por razones muy distintas (y con resultados igualmente opuestos), dominaban el ambiente con su paleta de grises y claroscuros. En este caso, la poesía de Redgrove viene acompañada de la pintura del artista vasco José Luis Zumeta, algo más joven que Redgrove y por suerte aún en activo. El libro se titula Para el ojo que duerme (si leéis el poema que cierra esta entrada sabréis por qué).

De Redgrove explico en el prólogo a este libro «que es una rara avis dentro del panorama de la poesía inglesa contemporánea. Autor prolífico, su exuberancia y excentricidad (también en el sentido geográfico de la palabra: vivió durante más de treinta y cinco años en Falmouth, Cornualles, en el extremo sudoeste de la isla, donde fue profesor en una escuela de arte) parecen haber impedido una lectura crítica atenta y generosa. [...] Redgrove es un poeta eminentemente sensual, obsesionado por la riqueza y multiplicidad del mundo físico, empeñado en celebrar cada uno de sus detalles y fundirlos de la mano de la exaltación sensorial. Si Charles Tomlinson es un poeta de la mirada, Peter Redgrove lo es del olfato, del gusto, del tacto. Amante de la hipérbole y el humor negro, sus poemas son una celebración del extrañamiento y la sinestesia. A ello no es ajeno un componente onírico que acerca el trabajo de Redgrove al de los surrealistas».

Pienso que estas líneas pueden dar una idea de la naturaleza de esta poesía. Si queréis saber más sobre su autor, hay una sucinta entrada en Wikipedia que ofrece algunos datos suplementarios, en especial de sus primeros años.

Imagino que el libro estará en la calle a mediados de octubre, coincidiendo con la inauguración de la exposición de Zumeta en la galería. Entretanto, ahí os va un pequeño adelanto que ojalá despierte vuestro interés.


Peter Redgrove

EN EL HUERTO

Manzanos como una colonia de coral
tras los cálidos muros de arenisca
que les permiten madurar. Debatimos

en susurros la oscuridad
destilada en los frutos,
la carga temblorosa del ramaje
como pechos palpables bajo una blusa verde.

Igual que duerme el ojo
duerme el fruto en sus párpados exactos,
hasta que muerdo la penumbra y la torno blanca,
proclamando
«Hágase la luz».

Versión de J. D.